Minientrada

Día mundial de la Enfermería: donde menos te lo esperas

Mucho se ha escrito sobre el papel de la enfermera en nuestra sociedad, de nuestra visibilidad y de nuestra profesión, por lo que no voy a aburrir a nadie intentando reinventar la rueda. Es más, de un tiempo a esta parte, se podría decir que me estoy transformando, que más que una enfermera, me estoy convirtiendo en, lo que algunas personas llaman “enfermático”: mitad enfermera, mitad informático, todo marrones.

Y quizá por eso, cada vez soy más enfermera. Si bien es cierto que ya hace bastante que no estoy en contacto con el paciente, eso no quiere decir que haya perdido el contacto con mi profesión. ¿Acaso una enfermera dedicada a la gestión deja de serlo?¿Y las que investigan? El hecho de que cuenten con nuestra área de conocimientos para tareas que habitualmente se reservaban a otros profesionales implica que damos un valor añadido.

Es cierto que da la sensación de que estamos viviendo unos momentos de parálisis en la profesión en la que nos dejamos la piel, pero no vemos resultados. Que aunque haya gente brillante en nuestra profesión, montando campañas y planteándose una nueva visión de cómo hacer las cosas, la gran mayoría de los profesionales no las notan. Y, sin embargo, el hecho de que nos podamos encontrar a profesionales de la enfermería en lugares totalmente inauditos, hace que mire al futuro con curiosidad y me plantee “¿Dónde estará la próxima sorpresa?”.

 

P.D: ¡Ah, sí! Que he desempolvado el blog y tal… A ver cuánto dura

 

¿Necesitamos a un "Punset" en Enfermería?

Tenía yo un tema rondándome la cabeza hace tiempo, pero no encontraba la “motivación” necesaria… Pero vía menéame, he encontrado una anotación en un blog que trata sobre divulgación científica. Entre otras cosas, se queja sobre la poca cobertura que se da a la ciencia hoy en día. La verdad es que, salvo 2 ó 3 revistas y algún que otro canal de pago, la presencia de la ciencia en los medio de comunicación es más bien escasa, sobre todo teniendo en cuenta que cada vez cuesta más estar al día en estos asuntos.

No hace mucho, en un curso sobre Calidad, nos dijeron que, para estar al día en temas de Enfermería deberíamos leer una media de 8 artículos… al día! Quizá fue una exageración, pero uno no puede evitar ponerse a preguntar cuánto hay de cierto en esa afirmación… y después piensas en la última vez que actualizaste un protocolo y se te cae la cara de vergüenza.

Uno de los pasos dentro de la Enfermería basada en la Evidencia es, precisamente, la divulgación de los datos obtenidos tras poner en marcha prácticas basadas en la evidencia. La búsqueda de esos datos, si es que los hay, no es algo trivial: requiere de conocimientos en búsqueda de bases de datos que muchos profesionales no poseen y, aunque se tengan, una simple búsqueda puede ser algo farragoso, sobre todo si no encuentras lo que buscas a la primera y tienes que navegar por los procelosos terrenos de los términos relacionados.

Pero no es de los profesionales que quería hablar… aunque también nos afecte.

¿Qué esperan los pacientes de nosotros? Es una de esas preguntas que uno debe hacerse continuamente para ser capaz de mejorar el servicio ofrecido. Conocer esas expectativas no es fácil, pero merece la pena. El problema viene cuando el paciente espera X de nosotros y no sabe que, además de X, le podemos ofrecer Y, Z y otras letras del alfabeto. Y no es una cosa que me invente yo ahora: es una de esas preguntas que siempre están sobre la mesa y nunca acaban de resolverse del todo.

¿Por qué la sociedad no sabe lo que la Enfermería puede ofrecerles?

Seguro que alguien pensará que la gente no lo sabe porque hay muy poca gente que lo ofrezca. Es cierto, pero la gente es cada vez más consciente de sus derechos y empieza a reclamarlos. Quizá si supiesen que Enfermería es mucho más que dar la medicación, también reclamarían esos otros servicios.

¿Sabe la gente que podemos ofrecerles? No lo sé, pero no lo creo.

Lo que sí sé es que divulgación sobre Enfermería hacia el ciudadano no hay y, así, es imposible que las personas sepan qué somos capaces de ofrecer. En ese sentido, en el de la divulgación de la ciencia hacia la gente, Eduardo Punset hace una labor encomiable. Hay gente que lo tacha de soberbio o de ser demasiado afín a lo “new-age”, integrando ciencia con pseudo-ciencia… pero él sigue con su labor. Quizá necesitemos de alguien como él. ¿Qué opináis?

Yo, por si acaso, voy preparando la Punset-señal.

Circos entrópicos

Se lo comentaba el otro día al Señor Pez: menudo circo se ha montado con lo de Rayán.

En un Hospital, bueno, en todos los lugares de trabajo, a diario se cometen errores. La gran mayoría, sin consecuencias para los pacientes; algunos, fatales, como con el caso que comento. Si además le añadimos el “morbo” de que sea el hijo de la primera víctima de la gripe A, pues ya tenemos titulares para toda la semana… como ya se ha comprobado.

Lo “gracioso”, porque poca gracia hace, es que cuando llegue la hora del juicio, pocos se acordarán de esto… la enfermera, por desgracia, no. Y es que sentir que eres la responsable de la muerte de un paciente, no es algo para tirar cohetes de alegría. Fijaos que he puesto “sentir” y no “ser”: aunque haya algunos a los que les encantaría coger a esa enfermera y sancionarla de por vida (unos cuantos comentarios en Menéame dieron fe de ello), en la gestión moderna, los errores no son responsabilidad de nadie, sino problemas de gestión. ¿Es acaso el último eslabón en la cadena la responsable de que el error no haya sido detectado por el resto de eslabones en la cadena? Condenar y castigar a las personas sólo sirve para crear miedo en el sistema, haciendo que los futuros errores se escondan, impidiendo que el sistema sea capaz de retroalimentarse y, por tanto, ser capaz de mejorar.

Pero esto no es una reflexión de la gestión de los errores…

¿Alguien se acuerda de la Entropía? Quien más, quien menos, la estudió en química de BUP/ESO. Para refrescar la memoria, la entropía mide el caos, o desorden, del sistema. A mayor entropía, más difícil es predecir el comportamiento del sistema. Este concepto ha sido absorbido por otras ciencias, cambiando de forma, pero no de fondo.

Dentro de la teoría de la comunicación, la entropía nos dice la probabilidad de pronosticar la entrada de caracteres de una señal. Me explicaré un poco más: si yo recibo la siguiente cadena “Á-r-b-o”, puedo pronosticar que el siguiente carácter será una “l”, porque, en este caso, la entropía es nula; en cambio, recibir la cadena “X-o-y-z-h”, hace que la entropía sea muy alta, impidiendo pronosticar el siguiente carácter.

Esto, que parece de poca aplicación, tiene mucha más miga. Si en vez de caracteres, vamos recibiendo palabras, al recibir un determinante y un nombre, podemos pronosticar que lo siguiente será un adjetivo o un adverbio. Si subimos un peldaño más y vamos recibiendo sintagmas… Supongo que ya cogéis la idea.

Y ahora algo todavía más majo: aplicando la entropía al cuidado de los pacientes podríamos decir que ésta nos dice la probabilidad de pronosticar la evolución de un paciente en función de la información que ya hemos recibido. Por ejemplo, si vamos midiendo la tensión del paciente y recibimos valores normales, podemos pronosticar que, si no hay cambios en el estado del paciente, los siguientes valores también lo serán. Y no sólo la entropía es aplicable, sino que otros conceptos como la detección de errores o la redundancia de bits también se pueden aplicar.

Todo esto está muy bien… pero, ¿qué tiene que ver con el error de la enfermera de Rayán? Aparte de lo que ya he comentado, poco más… pero volviendo al principio, lo que me ha motivado para escribir es el circo que se ha montado y cómo la gente (y los medios de comunicación) enseguida ha enarbolado su bandera de la verdad y sacado conclusiones sobre la profesionalidad o competencia de la enfermera… y todo ello sin tener toda la información necesaria (es decir, un sistema con una entropía alta).

Así pues, ¿cómo puede la gente sacar conclusiones de un modo tan fácil sin conocer todo el sistema?¿Cómo podemos hacer una gestión del conocimiento eficiente si no somos capaces de analizar la información?

Endogamia de enfermera

La semana pasada, volví a tener una reunión del grupo asesor de sistemas de información de nuestro hospital. Los dias previos la cosa había estado “calentita” [1] porque muchos de sus miembros pedían una formalización del grupo: ya se sabe, muchas cosas empiezan siendo oficiosas y puede pasar un tiempo hasta que llega su oficialidad (si es que llega alguna vez).

Entre todos los comentarios, hubo uno que me sorprendió de forma muy grata: uno de los médicos presentes comentó que era necesario aumentar la presencia de Enfermería dentro del grupo. Su argumento era que cuando el sistema esté en marcha, casi el 80% de los datos serán introducidos por las enfermeras [2] y que, por tanto, teníamos mucho que decir.

Eso me dio que pensar en que nos habíamos estado centrando en lo nuestro (valoración de Enfermería, plan de cuidados de Enfermería…) y casi ni nos habíamos planteado qué íbamos a aportar a los demás. Entonces recordé lo que se suele decir de la Enfermería por estos lares: “Vamos mucho a lo nuestro”. ¿Acaso nos hemos aislado tanto que no somos conscientes de lo importante de nuestra labor, ya no en la atención al paciente, sino para el trabajo de los otros profesionales? Se habla mucho del trabajo en equipo, pero me pregunto cuántos de nosotros facilitamos que se trabaje de esa manera.

Quizá va siendo hora de reflexionar y ver cuánta endogamia enfermera hay en nosotros.

[1] Es obvio que la sangre no llegó al río. Al contrario, pues la Dirección estuvo en total acuerdo con lo expresado por los miembros del grupo.

[2] No sé si eso será del todo cierto, pero él fue uno de los encargados de poner el marcha el sistema de información en Cuidados Intensivos. Así que, en este caso, manda la voz de la experiencia hasta que tenga datos disponibles 😉

Aún hay más

Aunque parezca mentira este no es un blog en el que sólo vaya a hablar de informática: de hecho todavía tengo que hablar (y lo haré largo y tendido) sobre los aspectos tecnológicos de mi profesión, que es la Enfermería.

Para los que no lo sepan, trabajo en un hospital público dentro del Área de Calidad de Enfermería y, casi todas mis tareas están relacionadas en mayor o menor medida con la informática y los sistemas de información.

Además estamos trabajando para la próxima informatización de la historia clínica de los pacientes… pero eso es otra historia (permítanme la redundancia).